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04Formato físico

Guía sobre cómo cuidar un disco de vinilo para que te dure toda la vida

El vinilo tiene un ritual, un peso y una calidez que el streaming no te da. Así se cuida una copia de Lágrimas, manjar.

Guía sobre cómo cuidar un disco de vinilo para que te dure toda la vida

Cuando sacamos Lágrimas, manjar en vinilo, sabíamos que no estábamos vendiendo solo música: te estábamos entregando una pieza de arte que se puede tocar. El vinilo tiene un ritual, un peso y una calidez que el streaming no te da ni de coña. Pero claro, para que cada vez que lo punches suene fino y no salgan los típicos ruidos molestos, hay que saber cómo cuidar un disco de vinilo en condiciones.

El almacenamiento: la regla de oro para no cargarte la colección

El peor enemigo de tus discos no es el polvo, es la gravedad y guardarlos de cualquier manera. Si quieres conservar la calidad de tu colección, apúntate estos básicos:

  • Siempre en vertical: Jamás de los jamases apiles los vinilos unos encima de otros en horizontal. El peso terminará combando los discos del fondo y reventando las carpetas.

  • Usa fundas exteriores: Mete la carpeta del disco en una funda transparente de plástico para que las esquinas no se desgasten con el roce de la estantería.

  • Fundas interiores antiestáticas: Las fundas de papel que vienen de serie a veces rayan el vinilo. Si las cambias por fundas con recubrimiento de polietileno, te olvidas de la electricidad estática y de las marcas.

  • Ojo con el calor y la luz: Pon tus discos lejos de los radiadores y de la luz del sol directa. El PVC se dobla con el calor que da gusto.

Cómo cuidar un disco de vinilo al sujetarlo y limpiarlo

Saber agarrar un disco y mantenerlo limpio es clave para no destrozar la aguja del tocadiscos y para que la música suene limpia.

Sujetar el vinilo apoyando solo los bordes y el centro (la galleta) en las yemas de los dedos.

Tocar los surcos directamente con las manos: la grasa de los dedos se queda pegada y atrae la suciedad.

Pasar un cepillo de fibra de carbono con movimientos circulares antes de poner cada cara.

Usar el trapo de la cocina, servilletas o la manga de la sudadera para quitar el polvo.

Limpieza a fondo: usar productos específicos para vinilo y bayetas de microfibra.

Limpiar el disco con limpiacristales, alcohol o agua del grifo (la cal se mete en los surcos y no sale).

Pon a punto tu giradiscos

Saber cómo cuidar un disco de vinilo no sirve de nada si tu equipo de sonido da pena. De nada vale mimar el acetato si luego la aguja está hecha un cromo.

La aguja y el contrapeso del brazo

Una aguja desgastada o llena de pelusas actúa como un cincel que va destruyendo los surcos a cada pasada. Pásale un pincel suave (siempre de atrás hacia adelante) y cámbiala cuando le hayas dado bastante caña. Asegúrate también de que el contrapeso del brazo esté bien ajustado para que no rasque el disco con demasiada fuerza.

Cuidar los vinilos es parte del encanto del formato físico. Cuida tu copia de Lágrimas, manjar como se merece y a disfrutarlo en el tocadiscos.

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